Estrés para volver al trabajo: 7 consejos estratégicos para evitarlo

Estrés para volver al trabajo: 7 consejos estratégicos para evitarlo

 

El estrés de regresar al trabajo después de las vacaciones se puede considerar como un síndrome de ansiedad real. En particular, después de las vacaciones de verano suele ser de mayor duración.

A continuación, encontrará 7 consejos estratégicos para vivir sin preocupaciones al final de las vacaciones y al comienzo de la nueva temporada de trabajo.
También le sucederá llegar al final del verano y experimentar el drama de tener que volver a empezar a trabajar, reanudar las prácticas pendientes, revisar a sus colegas y a su jefe. Pero la mente no responde, todavía está en la playa o en las montañas.
Se ha estimado que uno de cada diez españoles/as puede ser víctima de estrés al regresar al trabajo.

Esta forma de malestar se manifiesta por síntomas típicos físicos y psicológicos, como la dificultad para concentrarse, causadas por dolor de cabeza, somnolencia y fatiga, así como mareos y desmayos, irritabilidad, insomnio y lapsos de memoria, finalmente cortos.

Este síntoma es mucho más severo y más largo cuanto más placentera ha sido las vacaciones. Con esto no quiero decir que debemos evitar divertirnos durante las vacaciones, pero tenemos que tomar pequeños trucos estratégicos para disfrutar de los efectos positivos de las vacaciones el mayor tiempo posible para después retomar el tren de la vida diaria.

Nadie es inmune al estrés al regresar al trabajo.

No hay distinciones de rol, género u ocupación. Cualquiera puede verse afectado, tanto por empleados como por autónomos. Con frecuencia, estos últimos se hacen fuertes con la idea de que «si amas lo que haces, no trabajarás un solo día» (Confucio). De hecho, no tienen en cuenta la desventaja: ellos son los que a menudo no logran apagar totalmente su teléfono, precisamente debido a la dificultad de conciliar trabajo y vacaciones.
En definitiva, volver al trabajo es difícil para todos.

Una vez dicho esto, es importante subrayar que no puede vivir perpetuamente de vacaciones, de lo contrario, perdería la importancia que tiene.
De hecho, la palabra vacaciones, del latín vacare, significa estar vacío o libre. Entonces, un período sin compromisos u obligaciones laborales, que tiene precisamente la función de liberar la mente y el cuerpo de las limitaciones y el estrés que tenemos en nuestra profesión. Y es por eso que las vacaciones, incluso las más emocionantes y relajantes, tarde o temprano deben terminar.

Pero el final de las vacaciones se corresponde con el retorno a los hábitos diarios: ir a la cama temprano, el despertador por la mañana, revisar la bandeja de entrada del email, (¡en la que ya sabe que hay un número infinito de mensajes importantes que hay que responder con urgencia!) restablecer relaciones profesionales (¡incluso las menos bienvenidas!).

Aquí hay 7 consejos estratégicos para evitar que el estrés regrese al trabajo:

 

Regreso a la ciudad unos días antes de la reanudación del trabajo:

al igual que los astronautas cuando regresan de espacio que necesitan un lugar para sentarse esperando para reajustar la atmósfera de la Tierra, por lo que todos nosotros cuando volvamos de vacaciones debe planificar unos días de descanso en casa para reajustar la mente y el cuerpo a ritmos de trabajo y reanudar el contacto con el periódico de una manera menos traumática.

Evite colocar las maletas de una manera «compulsiva»:

no se puede pretender haberlo lavado, planchado y reorganizado en el armario en un solo día. Elija la ropa y los accesorios que necesitará en los días siguientes y evite sentirse abrumado por el «deseo» de tener todo inmediatamente en orden. Por otro lado, cuanto más intentas mantener el control más inexorablemente, lo pierdes.

Cuide su sueño

el descanso nocturno es esencial para una buena salud física y mental, pensamientos libres, regenerar las fuerzas gastadas para garantizar otras nuevas al día siguiente; por lo tanto, en los días previos al regreso al trabajo, es aconsejable acostarse temprano para restablecer el hábito o cargar al máximo antes de volver a empezar.

Elabore una lista de los compromisos obligatorios:

en los últimos días en la playa o en las montañas, o tan pronto como llegue a casa, defina y escriba todas las tareas a realizar por orden de prioridad; en otras palabras, planifique los primeros días después de regresar para ser más productivo.

Los primeros días de regreso al trabajo son los más difíciles de tratar, así que tómese descansos:

trate de organizar la jornada laboral planificando pequeños descansos, ya que, al hacerlo, gradualmente abandonará el sabor de las vacaciones, siendo productivo inmediatamente.

Comience nuevamente desde los temas menos espinosos:

En los primeros días de trabajo después de las vacaciones, debe ocuparse de asuntos que no son demasiado gravosos, y luego comenzar a enfrentar situaciones más difíciles hasta que vuelva a su capacidad máxima.

Sonríe a tus colegas y jefe:

imagina una sala de espera: la persona que entra y saluda a todos con una sonrisa tendrá un saludo y una sonrisa de todos; por el contrario, si ingresaba con una mirada baja sin abrir la boca, no sería recibido por nadie, al contrario, podría susurrar y susurrar comentarios en su oído. De la misma manera, cuando un colega regresa a su oficina, no lo saluda y quizás ni siquiera alza la vista, le falta respeto, ya sea su jefe, su compañero o subordinado. Reflexiona sobre todo esto y mejora tu vida en el trabajo (¡y no solo!) Simplemente dando un saludo y una sonrisa a los demás, asegurándote de que te sonrían. Después de todo, como dijo Gandhi, «sé lo que te gustaría que fuera el mundo».

Estos consejos pueden parecer triviales, pero si lo piensas, ¿Cuántas veces los pones en práctica cuando vuelves al trabajo?

En realidad, son pequeñas recomendaciones que conducen a resultados máximos con el mínimo esfuerzo, lo que le permite disfrutar plenamente de sus vacaciones sin estropear los recuerdos agradables, incluso cuando regrese al trabajo.

                                             ¡Pruébelo usted mismo!

Figuras profesionales de referencia:

Cuando el estrés de regresar al trabajo se manifiesta sintomatología ansiosa de carácter más severo e incapacitante, existe la necesidad de una intervención dirigida al tratamiento y resolución del problema, por lo que la figura más adecuada es la del psicólogo.

 

Psicólogo Te Motivan

www.casaleizpsicologomalaga.com

Carlos Casaleiz

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