Las llamadas “yespeople”, aquellas personas que nunca dicen “no”, siempre acaban cumpliendo, aceptando cualquier petición que se les haga, en detrimento de sus prioridades y necesidades.

Es fácil comprender cuán arriesgada y contraproducente puede ser esa actitud.

Pero, ¿por qué puede ser tan difícil decir “no”, establecer límites, no adherirnos a las solicitudes que recibamos?

Aquí hay algunas razones que le impiden decir “no”.

Condicionamiento familiar y sociocultural

El sacrificio y la disponibilidad hacia los demás son valores a menudo enfatizados por nuestra cultura y son particularmente fuertes y arraigados en algunas familias, especialmente hacia las mujeres.

Miedo a perder una oportunidad única

El miedo a perder una oportunidad, ya sea una oportunidad de crecimiento, reconocimiento o incluso diversión, puede llevar a una participación excesiva y la incapacidad de decir “no”. En algunos casos, esta tendencia puede favorecer el aprendizaje, el crecimiento personal y el dinamismo, pero si se lleva al extremo se corre el riesgo de generar confusión y reducir el tiempo disponible para cosas verdaderamente importantes.

Perfeccionismo

La tendencia a hacer siempre lo mejor para sí mismo y para los demás puede llevarlo a creer que decir “no” y retroceder puede leerse como un signo de debilidad, por lo que decir “sí” se convierte en la forma de mantener una imagen positiva de sí mismos. ¡Recuerde que lo mejor es a menudo enemigo de lo bueno!

Si se da cuenta que demasiados “sí” lo están agotando, aquí hay algunas sugerencias para comenzar a establecer las apuestas:

Defina lo que es realmente importante para usted:

¿Cuáles son sus valores y metas? Seleccione y diga “sí” solo cuando la actividad o responsabilidad que está a punto de asumir sea consistente con su sistema de valores y sus prioridades.

Tómese su tiempo y piénselo: no responda a la ola de impulsividad, deténgase y piense.

Pregúntese:

¿Es la elección ahora mismo?
¿Es urgente o se puede posponer?
¿Puede esta nueva tarea alejarme de mis prioridades?
¿Cuáles son los pros y los contras de decir “sí”?
¡Practique decir “NO”!

Uno, dos, tres … ¡”NO”!

¿Qué pasa cuando dice “no”?  ¿No diste lo mejor de sí mismo? ¿Causó una mala impresión al no cumplir con las expectativas de alguien? Y, sobre todo, ¿es todo esto tan terrible?

El secreto para decir “no” es ponerse en el centro de sus elecciones, dándose permiso para vivir de forma espontánea, dando importancia y valor a lo que realmente le importa sin preocuparse por complacer constantemente a los demás.

La capacidad de establecer límites al decir “no” radica en hacer coincidir el “sí” de uno con los valores de uno.

Verás que su calidad de vida solo puede beneficiarse de ella.