Para muchos de nosotros, la autoaceptación es un objetivo difícil de lograr. En momentos particularmente difíciles, cuando nos culpamos por nuestros errores o nuestras debilidades, la autoaceptación flaquea.

Las investigaciones han encontrado que la baja autoaceptación puede tener una serie de consecuencias psicofísicas, ya que está relacionada con la ansiedad, la depresión, la intolerancia al estrés, los sentimientos de insuficiencia e insatisfacción con nosotros mismos y con nuestra vida.

Si aún no lo has hecho, en este artículo podrás profundizar en los conceptos de autoaceptación y autocompasión y evaluar a través de una prueba tu grado de flexibilidad psicológica para aceptar tus emociones y pensamientos.

En los casos en los que sea difícil fomentar de forma independiente el proceso de autoaceptación, la mejor forma de cuidarnos es consultar a un psicólogo. Un camino psicológico bien hecho nos permitirá, de hecho, experimentar nuevas formas de relacionarnos con nosotros mismos y con nuestra vida interior, abriendo nuevos caminos al cambio y permitiendo que nuestra vida psicológica no sea un obstáculo sino un aliado.

Afortunadamente, de hecho, la autoaceptación se puede adquirir o mejorar mediante movimientos psicológicos apropiados.

8 consejos para fomentar una actitud de autoaceptación

1 # Empiece con una intención. El primer paso para iniciar un proceso de mayor autoaceptación es establecer la intención de cambiar de perspectiva sobre la forma de vivir la propia vida psíquica. Establecer la intención de que una vida con más autoaceptación es mejor que una vida en la que uno se desprecia a sí mismo. De esta forma colocarás la primera piedra fundamental para iniciar un cambio en este sentido;

2 # Empiece a apreciar sus puntos fuertes. Por lo general, tendemos a prestar atención a nuestras deficiencias y debilidades, más que a nuestras fortalezas. Intente invertir esta visión: haga una lista de sus aspectos positivos. Puede comenzar con aspectos simples, como “Soy una persona desinteresada”. Verás que con el tiempo (a medida que tu actitud hacia ti mismo comience a cambiar) la lista crecerá. Lleve siempre la lista con usted, revísela con frecuencia, agregue aspectos, vuelva a leerla;

3 # Piensa en las personas que te rodean, preguntándote quién, entre ellas, impide (directa o indirectamente) tu autoaceptación, favoreciendo en cambio tus pensamientos negativos sobre ti mismo. Trate de distanciarse de estas personas, en lugar de rodearse de personas que crean en usted y lo acepten;

4 # Deja de compararte con los demás. Generalmente observamos solo la parte externa de los demás (la que se nos da a ver), que nos parece mejor que la nuestra. Es una ilusión, recuérdalo. Por otro lado, cada uno de nosotros, cuando se nos pregunta “¿Cómo estás?”, Apenas responde “Eso es asqueroso” o “Bien, pero podría ser mejor”. Siempre tendemos a mostrar lo mejor de nosotros mismos a los demás;

5 # Cállate tu autocrítica. Nuestros errores e imperfecciones son lo que nos hace humanos: aprendemos a tratar con respeto incluso las partes de nosotros mismos que no nos gustan. En este otro artículo propuse una pregunta sencilla para hacernos a nosotros mismos para fomentar una actitud más autocompasiva: “¿Tratarías a tu amigo como te tratas a ti mismo?”. En otras palabras, cuando tu autocrítica sea particularmente despiadada, haciéndote pensar como “Soy incapaz”, “Como siempre tengo todo mal”, etc., pregúntate si le dirías las mismas cosas a tu querido amigo. . Además, trate de abandonar el concepto de perfección (“Debo ser perfecto”, “Nunca debo quedar mal”, “Nunca debo enojarme” …) y abrazar el de lo suficientemente bueno (“¿He sido lo suficientemente generoso? “,” ¿He sido lo suficientemente amable con él? “…);

6 # Ten en cuenta una serie de frases compasivas contigo mismo, por ejemplo “Es un momento de sufrimiento”, “El sufrimiento es parte de la vida”, “¿Puedo ser amable conmigo mismo en este momento?”, “¿Puedo entregarme la compasión que necesito? ”;

7 # Realiza actos de caridad hacia los demás. Es mucho más difícil mantener la idea negativa que tenemos de nosotros mismos después de darnos cuenta de cuánto nuestra acción ha ayudado a otra persona;

8 # Adopta una actitud más amable contigo mismo. Ser compasivo con uno mismo no significa aceptarse a sí mismo a pesar de sus defectos, sino gracias a sus defectos. Acepte las debilidades y flaquezas como características de la existencia humana.

Si tienes problemas para trabajar la auto-compasión estaremos encantados de poder ayudarte, contáctanos