En este periodo, la defensa contra el Coronavirus se está convirtiendo en una prioridad. Defenderse del virus no es suficiente, sin embargo, cada vez es más importante defenderse de un exceso de ansiedad y pánico. De hecho, las últimas decisiones de las autoridades políticas y de salud de cerrar escuelas, museos, eventos, etc., hacen que esta epidemia sea muy importante y grave, todo magnificado por el efecto amplificador de los medios de comunicación. No es fácil permanecer tranquilo en esta situación que realmente está afectando la vida de las personas. Entonces, ¿cómo te proteges de las corrientes emocionales y proteges a tus hijos? Aquí te expongo algunas ideas.

Cómo defenderte del coronavirus

  1. Es normal estar nervioso: la ansiedad que se siente cuando las personas se sienten amenazadas es saludable y no patológica. De hecho, la ansiedad es funcional para salvar nuestras vidas.
  1. La ansiedad aumenta si consideramos que la amenaza es demasiado grande para nosotros. El sentimiento de impotencia y vulnerabilidad en esta emergencia se siente en que sentimos cuando nos enfrentamos un peligro sobre el que no tenemos control; Esto nos hace más fácilmente sugestionables y manipulables.
  1. Tenemos que ser cuidadosos y prudentes, pero no perdamos la cabeza. El pánico aumenta nuestra vulnerabilidad, no la disminuye. La ansiedad intensa hace que nuestra mente sea menos lúcida y menos sabia frente a las amenazas.
  1. El conocimiento nos libera del miedo. La información correcta sobre la naturaleza y la propagación de este nuevo virus, a través de los organismos oficiales (Ministerio de Salud, Organización Mundial de la Salud, Protección Civil), ya es un acto de cura ya que permite disminuir lo que  temes.
  1. El conocimiento es un acto de protección y cuidado. Es importante no reenviar las numerosas noticias falsas que desafortunadamente se están extendiendo a nuestros contactos. No exponerse y no exponer a los demás a noticias falsas y alarmantes es un acto de civilización y responsabilidad social, y reduce la sensación de vulnerabilidad e impotencia psicológica.
  1. Actuemos de manera responsable. Es importante evitar involucrarse en comportamientos de riesgo, incluso para exorcizar el miedo.
  1. Ayudemos a nuestros hijos a comprender lo que está sucediendo. Los niños leen el miedo y la seriedad de la situación en los ojos de los padres y, para esto, necesitamos autorregular nuestros comportamientos y nuestras reacciones. Es importante no exponerlos en exceso a las continuas noticias alarmantes y proporcionarles noticias confiables. Debe garantizarse que han entendido bien las reglas de higiene sugeridas y que las aplican (véase las recomendaciones proporcionada por el Ministerio de Salud).
  1. Ayudamos a aquellos que se han sentido abrumados por el miedo y la ansiedad. No nos burlemos de las personas más asustadas. No nos ayuda y empeora la condición de las personas más vulnerables. Por el contrario, proporcionemos información confiable y no alarmista. Las personas más angustiadas necesitan ayuda y no deben ser ridiculizadas.
  1. La seguridad se construye todo junto. La fuente de seguridad más poderosa es una red sólida de relaciones sociales. Cada uno de nosotros puede ayudar a difundir la paz y la confianza en los seres queridos. Esto no significa mentir a nuestros seres queridos, sino permitirles manejar esta delicada situación con calma y prudencia.
  1. Confiemos en las instituciones. Justo en este momento delicado, es importante confiar en las autoridades e instituciones que tienen la tarea de protegernos y guiarnos: de hecho, están monitoreando la situación y actualizando constantemente a la población. En cambio, es importante limitar la controversia y las iniciativas personales que no están en línea con las indicaciones oficiales.

Si te encuentra en una situación ansiosa con motivo de este problema ,estaría encantado de ayudarte a través de mi consulta en Málaga.

Casaleiz Psicólogo

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